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Fundamentos

 Nueva  visión  del  hombre

El feto que se desarrolla en el útero de una mujer embarazada, no tiene la posibilidad de tener una existencia en este mundo acuático en el que se está desarrollando. Debe esperar a nacer en un mundo más allá (nuestro mundo aéreo) para poder existir. Ahora bien, aunque tenemos la noción (desde nuestro mundo aéreo) de que el feto existe, la visión que se tendría, partiendo del mundo uterino, sería totalmente diferente. Sería la de que el feto no tiene existencia pero está presente, ya que ocupa un cierto espacio que modifica los parámetros del mundo uterino. Con lo cual, entonces, se le podría definir como un elemento metafísico, en oposición a la placenta que existe, y no sólo en tanto que simple filtro entre la madre y el feto, sino como un elemento vital independiente, o sea, físico.
 
Más allá de nuestro mundo, en el Universo observado por la Astrofísica, los científicos han descubierto un fenómeno análogo. Todo lo que es visible, o sea, físico (estrellas, planetas, …) representa un 5% del Universo. El 95% restante está presente pero es indetectable directamente. Los astrofísicos no saben de qué está hecho y lo definen como metafísico, bajo los términos de materia oscura y energía oscura.
 
En el origen del ser que se desarrolla en el útero grávido de una mujer, hay una primera célula que, al desarrollarse, va a dar una placenta y un feto unidos por un cordón (una trinidad). Esta primera célula nace de la unión de un espermatozoide y un óvulo.
 
El óvulo se construyó en el ovario de un feto femenino durante su desarrollo en el útero de la abuela materna y, por lo tanto, no conoce más que el mundo uterino acuático.
 
En cambio, el espermatozoide se construye en los testículos del hombre, que vive en el mundo que hay más allá del mundo uterino. Si ese espermatozoide no penetra en el óvulo, el óvulo no puede existir, ya que tiene necesidad de esta estimulación para ser funcional.
 
Cuando el feto sale del útero y llega a nuestro mundo, llega con el conocimiento del mundo uterino y, tal como le ocurre al óvulo, necesita ser estimulado por la penetración del aire en sus pulmones, para ser viable. Cuando eso no resulta posible, entonces no puede ser funcional, o sea, no puede existir. Así pues, existe tal como la primera célula in útero y, al igual que ella, tendrá necesidad de anidar en los brazos de su madre para así obtener los elementos necesarios para su desarrollo.
 
La primera célula in útero ha recibido, con su capital genético, la orden de realizar, durante su desarrollo, una trinidad funcional, física y metafísica. Y ha transmitido esa orden (con el mismo capital genético), de la misma manera a los tres componentes de la trinidad de la que forma parte el feto. Por lo tanto, este último debe reproducir dicha orden (después de su nacimiento, cuando se encuentre en estado de existir independientemente de su madre) tal como lo ha hecho la placenta in útero.
 
Así pues, lo que podemos constatar de nuestra realidad de humanos, no es más que nuestra parte física. Nuestra parte metafísica se nos escapa totalmente.
 
Ahora bien, así como la muerte de la parte física in útero (la placenta) libera la parte metafísica en el mundo que hay más allá, la muerte de nuestra parte física (el hombre) liberará nuestra parte metafísica en el Universo. Y esto dará un sentido a nuestra existencia y a nuestra muerte. Será el de participar en la constitución del metafísico del Universo, objeto de la programación de su desarrollo, para recobrar su estado de antes del Big Bang.
 
Nuestra existencia sólo tiene sentido si la armonía reina entre nuestro físico y nuestro metafísico, para respetar la programación del Universo, lo que para nosotros representa un estado de Salud. Toda desarmonía creará síntomas, enfermedades y malestar, que escaparán a la acción de la medicina si el metafísico se ve alterado.
 
Durante más de doce años de medidas experimentales, pudimos determinar la referencia que permite a la RESFO restablecer dicha armonía, que es gaje de Salud. La RESFO pasa a ser, así, el complemento indispensable de la medicina, que sólo puede actuar sobre el físico (cuando se trata de mantener su estado funcional necesario para la supervivencia del ser) mientras su existencia es útil.
 
Si piensa que la medicina tiene límites, o si está interesado en esta nueva visión del hombre, que permite ensanchar los límites de la medicina, consulte la web  www.drpiro.net

 
Dr. Claude PIRO - Abril 2013