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Dejar de fumar

Dejar de fumar… ¿por obligación o por convicción?

La RESFO y el tabaquismo

Con la acción de la RESFO resulta posible dejar de fumar, de forma estable y definitiva, sin tener que usar ningún sustitutivo del tabaco y sin sufrir síndromes de abstinencia (con independencia de la cantidad que se consuma y del tiempo que se lleve fumando)

 

1.- ¿Qué interés tiene la RESFO para el tabaquismo?

La acción de la RESFO consiste en liberar al fumador, esclavo del tabaco, de esta servidumbre.
Un fumador en estado de adicción al tabaco, no puede dejar de fumar sin una ayuda que actúe sobre la causa que se lo impide.
Esta causa se sitúa a nivel de los genes celulares, cuya lectura, perturbada por la impregnación de tabaco, ya no se hace espontáneamente y es por ello que se necesita una estimulación permanente, con el tabaco o con otro producto del mismo origen.
A nivel científico, eso se conoce como estado epigenético celular y es lo que explica las consecuencias del tabaquismo sobre la salud: si los genes, memorias que permiten a las células fabricar lo que es necesario para el buen funcionamiento del organismo, dejan de ser leídos correctamente, se van a producir elementos nocivos que van a crear enfermedades, a menudo muy graves.
A diferencia de las otras terapias, que proponen a los fumadores usar sustitutivos materiales o psíquicos del tabaco, la RESFO actúa directamente a nivel celular para restablecer la lectura correcta de los genes, lo cual suprime la necesidad de fumar y, sobre todo, evita las consecuencias patológicas del tabaquismo.

2.- ¿En qué consiste la acción de la RESFO?

Para facilitar su comprensión, suele resultar útil tener en cuenta, sólo como ejemplo, el hecho de que para expresarse, el hombre habla, es decir, emite sonidos con su boca. Que un sonido es una vibración y que para oírlo y comprenderlo debemos ponernos en resonancia vibratoria con el sonido emitido.
Las células de nuestro cuerpo, como todo elemento vivo, emiten vibraciones. Los descubridores de la RESFO pudieron aislar, después de más de 12 años de experimentación sobre miles de personas, las vibraciones emitidas espontáneamente por la célula humana. Estas vibraciones espontáneas son el testigo de un funcionamiento libre, es decir, de un funcionamiento fisiológico, o sea, no enfermo.

¿Por qué un fumador, a pesar de toda su buena voluntad, no puede dejar de fumar?

Simplemente porque sus células han perdido un cierto funcionamiento fisiológico y necesitan, cuando la función afectada debe realizarse, una estimulación exterior artificial con el tabaco que, además, va a aportar su toxicidad a nivel de las células.
Gracias a la utilización de los testigos vibratorios de colores que han revelado el lenguaje celular, es posible comunicarse con las células, simplemente acercando o poniendo esos testigos sobre la piel. Así se pueden diagnosticar las dificultades de funcionamiento de las células y enviarles informaciones para que recobren la lectura correcta de los genes, lo que les va a proporcionar la llave del funcionamiento libre y espontáneo que habían perdido. Y entonces, la utilización del tabaco se vuelve inútil y puede abandonarse.

3.- Eficacia

Actuando directamente a nivel del funcionamiento general del organismo y no a nivel del hecho de fumar (que no es más que un testigo de la imposibilidad de tener un funcionamiento espontáneo y libre) es la manera en que se puede ser más eficaz.
No obstante, como la acción de la RESFO se ejerce sobre la persona y no directamente sobre el tabaco y como, además, cada individuo es diferente, a veces es necesario hacer más de una sesión. Nuestras estadísticas muestran que ocho personas de cada diez, son liberadas del tabaco en una sola sesión. Sin embargo, para las otras, son necesarias sesiones suplementarias.

4.- Condiciones para el éxito

El fumador debe llegar a la sesión de RESFO en un fuerte estado de necesidad de tabaco (mono). Para ello debe haber dejado de fumar del todo (ni una sola calada) unas horas antes de la sesión, las máximas que pueda soportar. Cuanta más necesidad de tabaco tenga en el momento de ser tratado, más claramente sus células expresarán su estado y, en consecuencia, más ayuda podrá recibir.
Después de la sesión de RESFO y con el fin de no perder el funcionamiento que es testigo de salud, la persona tratada recibirá consejos para no volverse a poner bajo la dependencia de productos que tienen una acción de tipo droga. También recibirá consejos, muy fáciles de aplicar, para perder el hábito de fumar y, así, liberarse de las consecuencias negativas que le acarrearía.
En cuanto al placer, que es cuestión de la mente, hay que tener en cuenta que no se pueden olvidar los placeres que se han conocido ni, por tanto, el placer de fumar. Pero se puede descubrir el placer de no fumar, que tiene muchas más ventajas que el de fumar: salud, economía, libertad,….

5.- Características de la sesión

Las sesiones de RESFO son individuales y duran, en promedio, de 20 a 30 minutos.
Son una ayuda terapéutica muy eficaz, sin peligro y sin dolor.
No se usa ni hay que tomar ningún producto.
El paciente no percibe ninguna sensación desagradable. Al contrario, se suele sentir distendido y relajado tras la sesión (e indiferente hacia el tabaco, si era un fumador adicto).

6.- Contraindicaciones

La descripción de la acción de la RESFO hecha en el segundo apartado (“¿En qué consiste la acción de la RESFO?”), muestra claramente que no hay ninguna contraindicación, sino todo lo contrario.
Por la misma razón, el embarazo no es una contraindicación. Más aún, el feto se beneficiará igualmente de la acción de la RESFO.

 

Dr. Claude Piro – Marzo de 2010